miércoles, 9 de enero de 2013

Gainer (parte 1)

ANTECEDENTES


Gainer significa "ganador", pero ganador de peso, y lo que para muchos es algo terrible, para otros es un fetiche. 

Los motivos del "abandono" de mi blog eran mucho más profundos, pero... la verdad es que aproveché para probar en secreto algo que después de despertar mi curiosidad necesité sentir en mis carnes.

¿Quién no se había enterado a estas alturas de que los osos y cachorros me ponen en celo? Y una de las cualidades ursinas es, o puede ser, la relajación del abdomen y, mucho más importante, la relajación de la preocupación por el abdomen. Desde hace tiempo el título de cachorro me ha servido para "permitirme" esa relajación sin sentirme mal. Ese gusto mejoró cuando viví en Los Angeles aquellos tres meses y tuve que comprender la aceptación de la voluptousidad americana si quería llevar bien mi cambio de talla. 

Volví a Madrid ya hace un año, fingiendo que estaba horrorizado por haber engordado tanto, pero... en secreto... me ponía cachondo. Y además, aunque quizás mi publico cambiara un poco, cosa que no noté, sí noté que se hacía más interesante.

Con todo eso como antecedente, apareció de una web de contactos de osos un Gainer, y como yo en algunas de mis fotos hacía mención a mi tripita cachorril... entramos en conversaciones que a mí me daban mucha curiosidad, ¿por qué a ese hombre le interesaba tanto verme por cam cascándomela mientras me sobaba la tripa? Pero lo que me puso sobre la pista de que existían personas a las que le da morbo el aumento de peso fue cuando al decirle que no me valía ya la ropa de antes me rogó por una foto en la que pusiera a prueba la resistencia de los botones de una camisa. 

Tonto de mí, pensaba que yo era raro por haberme hecho fotos sacando tripa, o incluso que el tema fuera motivación de erecciones en público cuando sentía que la gente notaba mi tripa apretada contra la camiseta... (Aún ahora y desde el anonimato me cuesta más confesar esto que cuando confesé mi fetiche por ser chapero... es irónico), pero hay todo un mundo, más concurrido de lo que os creéis alrededor del fetiche este.

Antes de abandonar el blog había engordado por el tranquilo y ocioso verano y además había vuelto de un viaje al País Vasco, dónde, al menos con la gente con la que estuve se come... GENIAL y mucho! así que decidí no privarme de nada durante semanas, y sabiendo ya que ganar peso era un fetiche "oficial"... sentí muchísima curiosidad por ver hasta donde podría llegar  yo.

Quizás no sea yo un gainer muy orgulloso cuando en realidad me atrevo a confesar que llegué a 80 kilos porque ya he vuelto a pesar 75 y sigo perdiendo. La verdad es que necesitaba descubrir ese gusto, porque siempre he temido demasiado estar gordo, ser cachorro me relajaba, pero... el miedo y el complejo seguía ahí. Supongo que ha sido un acto de rebeldía contra mi propia obsesión,  necesitaba hacerlo en secreto sin que nadie me dijera su opinión, y ver si podía sobrevivir a verme gordito. Supongo que habrá opiniones de todo tipo, y yo mismo creo que es un fetiche... difícil de entender. Estos son los antecedentes y habrá más episodios con este tema. Han pasado y he sentido algunas cosas al respecto, casi todas buenas.


No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...